comunidad docente -no solo la académica e investigativa- conozca cómo utilizarla de forma
didáctica y simple. Este nivel de aplicación práctica y no teórica contribuiría a la praxis
instrumental de la pedagogía alejándolo de la nube de la incomprensión y el rechazo
educativo e institucional.
Siguiendo con esta idea, una de las tendencias actuales es el posible uso educativo de chatbot
de IA, como por ejemplo ChatGPT de OpenAI. Con relación a ello, existen dos afirmaciones
extremas: totalmente positiva o negativa; ambas destructivas. En cuanto a la primera, en las
investigaciones recientes (Adeshola & Adepoju, 2023; Montenegro-Rueda et al., 2023) se
establece su posible repercusión educativa en el desarrollo de habilidades de lectura y
escritura, el aprendizaje de un idioma, el desarrollo del pensamiento crítico, la planificación
de lecciones, y el desarrollo de habilidades de resolución de problemas (Kasneci et al., 2023;
Ji et al., 2022). Sin embargo, estas afirmaciones se sustentan en investigaciones con un alto
predominio de artículos teóricos, frente a estudios cualitativos y/o cuantitativos
(Montenegro-Rueda et al., 2023).
Por tanto, ¿con el mero hecho de utilizar esta herramienta u otra similar se logrará la
formación y desarrollo de habilidades y competencias o al aprendizaje de un idioma? Esta
pregunta no puede ser respondida afirmativamente sin la existencia de investigaciones
experimentales y las observaciones de estudios de casos. En este sentido, se carece de
respuestas a preguntas como ¿qué orientaciones didácticas son necesarias en el diseño y
evaluación de actividades que se sustente en el uso educativo y efectivo de esta herramienta
u otro chatbot de IA? ¿cómo analizar, interpretar y comprobar la información ofrecida por
esta herramienta?
Por otro lado, el miedo y la incertidumbre de las potencialidades del uso de chatbot ha
implicado un total rechazo en algunos contextos educativos (Elsen-Rooney, 2023; Castillo,
2023; Myklebust, 2023) debido a la excesiva confianza de la veracidad de sus respuestas, la
falta de interacción humana y empatía (Chan & Tsi, 2023) y su incapacidad de superar los
desafíos relacionados con su precisión y confiabilidad (Grassini, 2023), sin dar lugar a
alternativas didácticas y pedagógicas del uso de esta herramienta como otro medio del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
Como se afirma en la literatura (Redecker & Punie, 2017) es necesario formar en el
profesorado y en las instituciones educativas la conciencia y competencias necesarias para
introducir gradual y paulatinamente las nuevas tecnologías en la enseñanza y el aprendizaje.
El andamiaje en la orientación, ejecución y evaluación de las actividades de aprendizaje
también se sustentan en el uso de tecnologías y de medios en su sentido general, que
promuevan estímulos en el aprendizaje en la solución de problemas, desde el cual, dichos
medios (tecnológicos o no) se convierten en facilitadores del aprendizaje.
La IA en la educación no es un tema nuevo, sin embargo, el uso de chatbot ha irrumpido con
o sin permiso de la educación en el proceso formativo (sea o no un deseo de las instituciones
y los educadores). Por tanto, la disyuntiva nos ofrece dos escenarios: el primero, donde
diseñemos y validemos nuevas metodologías innovadoras y emergentes para el uso educativo
de estas tecnologías aplicando para ello estudios cuantitativos, cualitativos o mixtos; y el