La baja capacidad institucional para conservar los saberes ancestrales afro en el departamento del Cesar
https://doi.org/10.62580/ipsc.2023.8.12
IPSA Scientia, revista científica multidisciplinaria - Vol. 8, Nro. 3, Julio-Septiembre 2023
análisis de la vida cotidiana como experiencia social en la construcción de una realidad presente
y aportante a la memoria histórica que procura conversar con otros actores con los que se
relaciona en el viaje de estar juntos, de compartir condiciones geopolíticas particulares y
similares, pero aún no analizadas ni interpretadas en la ecología de saberes. En el análisis de la
vida cotidiana enunciada cabe servirse de la construcción de categorías relevantes en el
pensamiento crítico latinoamericano que, en este caso se abordan desde la mirada de la necesidad
de conciencia.
El derecho natural, la apología del buen vivir, “soy porque somos”, “somos
porque soy”
El mundo es una red antigua, compleja, global, con sus reglas de vida, protocolos éticos y
morales para con-vivir con otros que se reconocen como semejantes, orientados por múltiples
filosofías, paradigmas, formas de vida, son conceptos que inciden en la toma de decisiones, en
las narrativas propias y ajenas en el proyecto de nuestras vidas.
En los últimos años, se han expuesto múltiples visiones del mundo, posibilidades de filosofías de
vida, unas encaminadas al desarrollo desde las políticas occidentalizadas, entre seres
humanizados, contrapuestos respecto a otros seres igualmente naturales que no son reconocidos
por no poseer “conciencia racional”; y muchas más, milenarias, ancestrales.
Los modos de vida colectivo, muchos en Colombia, sin pronunciamientos hacia corrientes de
vida global, las comunidades en general han practicado principios de vida, encontrando grandes
similitudes hacia filosofías de vida del Buen vivir, hacia Ubuntu, hacia el sentido de vida
universal con otros, en otros seres naturales, como reflejos propios que impulsan a tratarlos como
les gustaría ser tratados.
La filosofía Ubuntu, tuvo origen en el Sur de África, considerado en palabras de Volmink
(2019), como una meta-narrativa, una filosofía moral, ser a través de otros, el colectivo es uno,
“Humanidad para otros”, “Soy porque Tú eres”, “solo puedo ser una persona a través de otras
personas” (p. 46), su significado es profundo y gira a partir de “lo humano” como una cualidad,
un deber con otros, del sentir del colectivo. Cada individuo según Volmink (2019), se encuentra
“naturalmente en sintonía entre sí” (p. 47), “Ubuntu en la práctica debe traer armonía,
congruencia, sincronización, coherencia, coordinación, comprensión, aceptación, acuerdo y
concordancia” (p. 47). Es el reconocimiento del reflejo propio en el otro.
Siendo así, el derecho natural al reconocimiento es inherente al espíritu del buen vivir, es
práctica de vida en Ubuntu, es sustento del Ser, es el camino para transformar, algo que no lo
inventó el hombre, es intrínseco a él, surge de adentro hacia afuera, buscando sincronizarse con
otros que comparten una visión universal que nos guía a ser humanos que internamente sienten,
observan y actúan en sentido de vida, con una identidad compartida.
Esta identidad encarnada en el espíritu, en el ser, conlleva a las prácticas, a la acción colectiva,
desde el amor, desde el respeto del ser humano, en sentido de común- unidad; es una semilla que
está adentro, en cada niño, en cada niña, una semilla que debe regarse, alimentarse desde su