Pilares tecnológicos universitarios dentro del contexto de la cuarta revolución industrial
https://doi.org/10.25214/27114406.1096
IPSA Scientia, revista científica multidisciplinaria -
Vol. 6, Nro. 2, Abril-Junio 2021
Politécnicas Territoriales (UPT), Instituciones Especiales e Institutos de Educación Superior
(Decreto 6650, 2009), con énfasis en la formación en investigación en atención a la demanda
social, potenciando la producción tecnológica y la transferencia en procesos educativos en
tecnologías (Decreto 3677, 2018).
En lo esencial, designa a las UPT, la función de proveer talento humano, atendiendo al sistema
productivo en actividades orientadas hacia la creación, asimilación y difusión del saber; es decir,
formar investigadores en modelos que promuevan la ciencia, tecnología e innovación, mediante
la conformación de redes con capacidad de apropiación social del conocimiento a partir del
desarrollo endógeno, articulado en torno a instituciones públicas y privadas (Villalobos &
Guevara, 2017; Linares & Geizzelez, 2016), por medio de trabajos sistemáticos que aprovechan
la experiencia práctica, orientados a la construcción de productos, nuevos procesos, sistemas,
servicios o la mejora sustancial de los existentes, a partir de la adquisición, combinación,
configuración y empleo de técnicas de índole científica-tecnológica-empresarial, bajo criterios
de novedad, incertidumbre, creatividad, sistematicidad, transferencia y productividad (Geizzelez
& Linares, 2016; Viloria, 2016; OCDE, 2015).
Sobre esta base argumentativa, los Pilares Fundamentales Universitarios, como conjunto de
tecnologías en forma de ecosistema, en donde cada uno utiliza el desarrollo del otro para su
provecho, con la intención de lograr mayor velocidad de procesamiento a los fines de mejorar la
capacidad de servicio (Schwab, 2016); auto estimulándose mediante la retroalimentación, a
efectos de reducir la fricción en la que se incurre cuando se comparte el uso del servicio de
manera asequible (Pombo, 2018), organiza las iteraciones en procura de generar confianza en la
capacidad de sostener e incrementar la confianza organizacional como factor clave, al reconocer
la necesidad de precisar el impacto de los intermediarios e incorporar acciones en forma
eficiente y eficaz de los procesos medulares (Sierra-Llorente, Romero-Mora & Genes-Díaz,
2019).
Se desprende entonces, la dependencia de la productividad y la competitividad al conocimiento
transformado en competencias de capacidad social de quienes comparten herramientas (Gallego,
2005), por tanto, el manejo de aplicaciones complejas posibilita una usabilidad deficiente, a
medida que restringe la potencialidad a la experticia del usuario final (Mon et al., 2018); al
interferir con características de oportunidad, especificidad, complejidad, acumulabilidad y
apropiabilidad, consideradas al momento de ser incorporadas a la organización (Londoño, 2015).
Atendiendo a lo expuesto, la oferta de estas tecnologías emergen por la convergencia respecto a
sistemas ciberfísicos de integración, plataformas inteligentes, máquinas autónomas, internet de
las cosas, manufactura aditiva, computación en la nube, simulación en entornos virtuales,
análisis macro de datos, inteligencia artificial, realidad aumentada, posibles mediante
dispositivos, sistemas informáticos y plataformas digitales (Basco et al., 2018), el presente
estudio privilegia el abordaje de plataforma digital, análisis de datos y mecanismos de
ciberseguridad, bajo el propósito de identificar la presencia de pilares tecnológicos universitarios
en las UPT dentro del contexto de la 4RI.
A este respecto, la plataforma digital, corresponde a la infraestructura técnica de las
organizaciones que gestionan operaciones de tecnologías a partir del elemento comunicación del